Patinaje de Carreras, una Pasión que lo Llevará Hasta Arjona

Jul 30, 2013   //   by lyda.avila   //   noticias  //  No Comments

Arjona, Patinaje Carreras, Válida puntuableLa Primera Válida Nacional Puntuable del patinaje de carreras colombiano, arrancó en Bolivar. Con la acostumbrada amabilidad del pueblo bolivarense se dio la bienvenida a los 491 deportistas, los 96 clubes y las 17 Ligas del país. Haga cuentas y calcule la cantidad de visitantes que se esperan para un evento de esta magnitud.

Como todos, uno llega con la expectativa de ver cómo es Arjona, y sobre todo, cómo es su nueva ruta. Arjona es un pueblo al sur de Cartagena. Para llegar a Arjona se pasa por Turbaco. Arjona es un pueblo de esos de la costa, que sobrevive entre carreteras destapadas, algo de abandono, polvo y la alegría de los arjoneros. Un pueblo pequeño con una ruta de patinaje… grande. Un pueblo en espera de un alcantarillado que funcione y con los mismos problemas de agua potable de la mayoría de los pueblos de costa caribe colombiana.

Pero para hablar de Arjona, primero había que llegar hasta allí. Con patinadores hospedados en Cartagena, entre Bocagrande, el Laguito o el Campestre, lo primero que se debe pensar es, ¿y cómo carajos llega uno a Arjona? Si usted lleva transporte alquilado, se ha convertido en visitante VIP. Si va en carro, ha recibido muchas bendiciones. Si sale a aventurar, tendrá una larga jornada de bicitaxis, mototaxis, flotas, buses intermunicipales y uno que otra pedida de “chance” (que en costeño es pedir un aventón por la carretera).

Llegar a Arjona no es fácil. El transporte es costoso, es un gasto extra para el maltratado bolsillo de los patrocinadores (léase papá y mamá) y es una tortura cuando se piensa en las largas jornadas a las que son sometidos los patinadores. ¡Todos quieren llegar a descansar! Pero sus hoteles están a una hora de recorrido, si usted tiene transporte contratado, o a hora y media (o más) si le toca paseo mochilero para llegar de nuevo a Cartagena.

Tener el peso de los patines en la espalda, le hace a uno pensar, ¿un Nacional con doble sede? Unos días en Arjona, otros en Cartagena. ¿Es justo para la comunidad del patinaje?

Ruta patinaje de carreras Arjona, Bolivar, ColombiaPero ya llegando a Arjona, uno se encuentra con una ruta imponente. Un espacio hermoso, tranquilo, algo desolado… pero bonito. Arjona tiene una ruta con una superficie “gentil” para las ruedas. Una superficie que no es el típico asfalto al que nos tienen acostumbrados otras rutas en Colombia. Una superficie bastante pareja, quizás un tin resbalosa, pero en excelentes condiciones.

Se nota que se han ido mejorando las instalaciones, los servicios de comida y las zonas comunes. Se ha trabajado y eso hay que reconocerlo. Pero no deja uno de pensar en el número de baños, en los espacios con sombra, en la cantidad de gente vendiendo… teniendo en cuenta los 491 deportistas + delegados + familias + curiosos + amigos + fotógrafos + patines.co. Un escenario inesperado para un pueblo como Arjona y un esfuerzo por incentivar la práctica del patinaje en la región. ¡Excelente! Pero sí hay que pensar en la cantidad de gente que convoca un Nacional de Patinaje de Carreras. En el esfuerzo que se hace para llegar hasta allí, para tener que pagar hasta por el uso del baño, sentarse en el piso y mientras se hace la fila, cruzar los dedos para que el almuerzo que ofrecen no se acabe.

Las jornadas de competencias, aunque eternas, fueron muy emocionantes. La familia del patinaje reunida en Arjona disfrutó de un buen espectáculo, con el complemento perfecto: La Selección Colombia. Aunque compitiendo por sus propios clubes, los deportistas de la Selección que estuvieron en Arjona, fueron el “toque” especial de las competencias. Así notamos la falta de algunos de ellos que entre los World Games y la varicela no pudieron participar en esta Válida.

Estando en Arjona uno siente profunda admiración por el espíritu guerrero de los patinadores colombianos. Se enfrentan a todo. Se acomodan a todo. Se le miden a todo. ¡Son todo terreno! Verlos aguantar jornadas de 12 horas (o más), con temperaturas de hasta 40 grados, incómodos, adoloridos, exhaustos, y entregando el 100% en cada prueba, es simplemente aterrador. ¡Y siempre están listos para el siguiente día!

Así los vimos competir en Arjona. En condiciones extremas. Y así demostraron por qué son los mejores del mundo y por qué Colombia es el paraíso del patinaje de carreras.

Patinaje de carreras ColombiaEntre medallas, sonrisas, sudor, lágrimas y caídas uno se pone a pensar en las condiciones a las que se somente a nuestros deportistas. Y al quedar con el estómago al revés, por la caída de Milena Guerra, la deportista de Codecar que salió en ambulancia del escenario, se hace un nudo en la garganta recordando el golpe contundente de su cara/cráneo contra la baranda metálica que rodea la ruta de Arjona. ¿Se nos olvida a veces el estándar internacional? Sí, ese que dice que ese tipo de barandas no son seguras para la práctica deportiva.

La deportista perdió el conocimiento de forma inmediata. Muchos pensaron que esto iba a terminar en tragedia, pero en el país del sagrado corazón todavía existen los milagros. Y la niña sobrevivió… y está en recuperación. Pero semejante accidente, ¿no lo hace ponerse a pensar? ¿Tiene Arjona un hospital preparado para atender este tipo de emergencias? ¿A cuánto tiempo se está en Arjona de un hospital de primer nivel? Y recuerde que una vez se sale de la pista, usted como padre, está por su cuenta, solo con su problema… y las competencias tienen que continuar.

Arjona, válida nacional puntuable patinaje de carreras colombiaPor la seguridad de los patinadores, la prioridad en Arjona (y en las pistas colombianas) debe ser el acrílico. ¡Imagínese lo lindo que se vería ese escenario rodeadito de acrílico que dijera “POSTOPON”. Imáginese las clavículas que salvaríamos, las vidas que protegeríamos y las tragedias que se podrían prevenir. ¿Cuesta? ¡Claro! Pero es tiempo de pensar en grande. El escenario lo merece, el bienestar de sus hijos, nuestros patinadores, ¿no?

Arjona nos deja un sabor agridulce. Admiración por una Liga que trata de llevar el deporte a todos los rincones de su departamento. Preocupación por un escenario con mucho potencial, pero por ahora demasiado peligroso para competir.

Enamorados de los naranjas del cielo en Arjona, regresamos a Cartagena… la otra sede del mismo Nacional. ¡Esto es mucho amor por el patinaje! 😉

 

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